UN MUNDO ENTERO POR INVESTIGAR

Por: José Marí Riu

©José Marí Riu – Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización personal del autor.

00000
 

 

En el mundo de la arqueología hay innumerables enigmas por descubrir, multitud de lugares desconocidos para la mayoría de personas que son tan importantes o más muchas veces, que los famosos de siempre.

Cuando se escribe sobre los enigmas del pasado casi todos los escritores e investigadores siempre escriben sobre los más famosos (evidentemente son más comerciales), las Pirámides de Gizeh, Chichén Itzá, Pistas de Nazca,  Machu Picchu, Teotihuacan, Petra, Stonehenge, etc., por nombrar algunos. Hay otros que por razones diversas no son tan conocidos, pero si se conociesen un poco más a fondo son tan, o incluso más, sorprendentes que los primeros. Estos últimos hacen legión al lado de los demás, y en cambio pocos investigadores les prestan atención, lo cual es una lástima.

 

En el desierto del Teneré, por debajo de Adrar Madet, en Níger, hay un círculo de piedra de unos 20 metros de diámetro. A unos dos kilómetros hacia los cuatro puntos cardinales, flechas de factura similar apuntan desde el exterior del círculo, cuyo origen, función y antigüedad son un enigma.

 

Pero también sobre los más conocidos queda mucho que decir, pues casi siempre los enigmas se centran en zonas muy concretas, pero esto es en muchos casos solamente la punta del iceberg. Por ejemplo sobre Stonehenge hay muchísimo que exponer, ya que este lugar no solamente es un círculo de piedras, sino todo un vasto complejo que va más allá de la carretera que lo traspasa literalmente hablando, más allá de fincas particulares, pero esto normalmente se desconoce, y no se puede comprender un lugar si no se  le observa en todo su conjunto. Las mismas famosas pirámides de Gizeh, poseen en su alrededor innumerables detalles que no se tienen en cuenta en la mayoría de los casos, en Teotihuacán pasa lo mismo, en Chichen Itzá, en la isla de Pascua, en Machu Picchu, en Palenque, en Petra, etc., o con hechos históricos por ejemplo de los mayas, los incas, los aztecas, los olmecas, etc., queda mucho, pero mucho, por descubrir.

No nos engañemos, hay muchísimos enigmas por resolver, pero éstos no se resolverán bajo teorías clásicas y cerradas, ya que éstas son frías y calculadoras, con intereses muy concretos. Uno de ellos la de hacernos ver el mundo a su forma, con un principio, con una prehistoria y con una evolución de la misma hasta nuestros días. No interesa que veamos que antes de la historia conocida existieron culturas muy avanzadas que fueron destruidas por diversas circunstancias, muchas de las cuales fueron olvidadas o bien transformadas por los vencedores o los supervivientes. Nuestro mundo es un auténtico galimatías histórico, donde han existido tantas culturas, tantos cambios, tantos desastres geológicos, tantas guerras (algunas con armas tan o más poderosas que las actuales), tantas razas, tanta influencia exterior y como no, interior (de pueblos que viven ocultos en el interior de la Tierra al margen de nuestra sociedad actual), que difícilmente se puede sacar  conclusión válida alguna de lo que sucedió realmente, sobre todo no se puede seguir nada con rigurosidad ya que faltan muchas piezas que se han perdido para poderlo hacer encajar correctamente. Pero los clásicos de siempre esto no lo ven, ni lo quieren ver. Para ellos el mundo tiene muy pocos enigmas y los que hay es cuestión de encontrarle la explicación más convincente que siga la estructura prefabricada, por eso en muchas ocasiones  se inventan cualquier cosa con tal de "llevar el agua a su río". El que vea enigmas es un charlatán dicen los científicos y los escépticos, por suerte soy un charlatán.

Pero como dijo una vez el Dr. Jiménez del Oso en un programa suyo, “a mí que me importan las opiniones de los arqueólogos”, lo mismo digo. Creo que fue una frase muy acertada de él, y creo que a quienes de verdad nos interesa la investigación deberíamos tenerlo presente.

Muchas veces por no hacer el ridículo, por no ser tachado de loco les tienes en cuenta y tienes que seguir su juego, pero si uno de verdad quiere ir por libre no debe tenerlos en cuenta aunque esto sea duro decirlo por mi parte, ya que considero personalmente que la arqueología dentro de la parte puramente técnica es una loable y destacable labor, pero dentro de las opiniones y tesis que vierten dejan mucho, pero que muchísimo que desear, pues hay teorías que parecen hasta infantiles, tal es el caso del mundo megalítico. Dado que no saben como interpretarlo ya que es un enigma que les desborda, apenas lo tocan, apenas se habla de ello, y cuando lo hacen esgrimen cualquier disparate para explicar como movían las enormes piedras (palancas, cuerdas, muchos hombres...). La falta de imaginación y estar coaccionados por un sistema social que impone criterios dogmáticos, es el motivo de que algunos arqueólogos se encuentren entre la espada y la pared y no puedan expresar otras opiniones libremente, ya que pueden perder su trabajo y como no hasta su prestigio. 

 

Dolmen de Pentre Ifan, en Gales del Sur.

 

Pobre mundo el que vivimos,  que busca la verdad envuelta en mentiras e intereses. Soy consciente de que hay un plan oculto desde hace muchos miles de años que intenta destruir toda prueba del pasado que pueda hacer ver, o por lo menos hacer entrever, que existieron tiempos mejores en todos los aspectos, donde los hombres no sufrían, donde no había enfermedades, donde el hombre no era esclavo, donde no existían diferencias sociales, donde no había desequilibrios, donde el hombre podía hablar con todos los hombres de tú a tú, donde podía hablar con Dios o con los Dioses de igual manera, sin miedo, sin rencores, sin sentirse culpables de nada. Un mundo donde reinaba la paz y la armonía más absoluta, un mundo que fue un auténtico paraíso. Este paraíso que a algunos les parecerá cómico o utópico lo llevamos todos dentro de nuestro interior, todos en el fondo buscamos la paz interior, buscamos la bondad, el equilibrio, el amor por los demás, buscamos formar parte de todo, y no sentirnos marginados como ahora. Todos de alguna forma buscamos aquel paraíso, incluso cuando vamos de vacaciones a algún lugar del extranjero, las agencias de viajes cuando venden por ejemplo las islas Seychelles, o la Rep. Dominicana, se exponen fotografía idílicas, que queramos o no nos tocan de lleno dentro de nuestro interior y sin saber ni como ni porqué nos atrae irremisiblemente en la mayoría de los casos, ya que buscamos inconscientemente el Paraíso Perdido.

Nos cueste creerlo o no el planeta Tierra en tiempos muy antiguos fue un lugar idílico que por razones que desconocemos fue destruyéndose progresivamente hasta llegar al lamentable estado actual. Son ciclos dicen los hindúes, eso quiere decir que algún día volverá de nuevo aquel lugar. Todos buscamos vivir en un paraíso, trabajamos para vivir bien, para comer bien, para disfrutar de los momentos de ocio, trabajamos y trabajamos, y no nos damos cuenta que todo ello nos hace huir de nuestra propia realidad y nos hace caer en manos de una sociedad o mejor dicho de unos intereses ocultos que nos explota al máximo, que nos miente deliberadamente, y que nos hace estar perdiendo el tiempo en un círculo vicioso, y que no somos más que esclavos al servicio de algo, de alguien que se alimenta de nuestro sufrimiento.

 

Cuevas de Ajanta en India.

 

Puede que mis palabras sean leídas con escepticismo por muchos, pero si lo miran fríamente verán que no me alejo mucho de la realidad.

¿Y dirán ustedes que tiene que ver todo esto con la investigación arqueológica e histórica?, pues tiene mucho que ver, ya que hay pistas todavía, aunque sean pequeñas que pueden hacernos ver algo más del mundo que perdimos, y no están precisamente éstas pistas en libros clásicos, sino más bien están expuestas en numerosas evidencias en muchas partes del mundo, en restos arqueológicos especiales, en Leyendas, en personajes históricos, en pueblos muy diversos, y como no, en nuestro interior, en nuestro  olvidado instinto natural, que seguro que conoce o siente que todo lo que le rodea no debería ser así. Ese instinto que cuando se sabe utilizar de forma natural conoce y siente muchas cosas que no cuadran con nuestro sistema de vida, y sabe de alguna forma discernir lo verdadero de lo falso.

Vivimos en un mundo manipulado en todos los aspectos sin lugar a dudas, pero algunos de los temas más manipulados son el mundo espiritual, nuestras creencias personales y ese mundo íntimo que llevamos dentro y que desgraciadamente otros nos dicen como tenemos que vivir, que es el bien y el mal, quien es el bueno y el malo, Nos han hecho perder nuestros verdaderos instintos, nos han hecho dudar de todo, nos han hecho enfrentarnos unos a otros por conceptos creados, por ideologías, por ser diferentes en razas, etc.

Buscar en las huellas de nuestro remoto pasado de forma libre e individual, utilizando nuestro infalible instinto natural, nos puede ayudar mucho.

Hay mucho por descubrir. La visión del mundo antiguo es muy diferente de la actual, por eso advierto al lector que si va a mirar con los ojos del presente un pasado remoto, perderá el tiempo, hay que abrir un poco el corazón, abrir este instinto olvidado, hay que tener la mente abierta a nuevas visiones sobre el pasado, sobre todo no hay que mirar al mundo megalítico como simples piedras olvidadas por el tiempo, hay mucho, mucho más, hay la tan desprestigiada “magia” del pasado, ésta –magia– olvidada en el tiempo y despreciada por científicos y mentes racionales que ven en ello puras supercherías, pero la magia existe y ellos deberían aceptarla como tal, pues paradójicamente ellos hacen lo mismo con otro nombre.

Pero imaginar un mundo antiguo donde los conocimientos científicos eran muy superiores a los actuales, que se conocían más leyes físicas que actualmente, que se utilizaban las energías del planeta para beneficio de las personas, para mover objetos, para traspasar dimensiones, para efectuar alquimias muy diversas, etc., parece fantasía. ¿Fantasía?, no amigo, no se engañe, muchos monumentos megalíticos forman parte de ello. ¿Sabía que la mayoría de monumentos megalíticos están situados sobre zonas de corrientes telúricas de gran poder?, (que posteriormente muchas catedrales e iglesias se ubicaron en los mismos lugares). ¿Sabía que muchos monumentos megalíticos están ubicados en lugares abiertos a los fuertes vientos, ya que éste actúa  sobre los numerosos orificios existentes en los grandes bloques y monolitos, produciendo sonidos ambientales que hacen cambiar la energía de los mismos para poder realizar posteriormente cambios vibracionales con los cuales trascender a otros planos?. Pero hay más, mucho más sobre el mundo megalítico que se desconoce, no son piedras puestas en un lugar por unos hombres prehistóricos que como no sabían hacer otra cosa se dedicaban como tontos a mover piedras de 10, 20, 50, 80, 100, 200..., toneladas. Debieran ser muy torpes si fuera así, ¿no les parece?. Apenas supone la historia clásica, eran hombres rudos que utilizaban medios rudimentarios, pero ¿de verdad nos podemos creer que aquellos hombres que seguramente pasaron una etapa difícil de sus vidas, fueron los que construyeron aquellas moles?, no seamos ingenuos y seamos un poco coherentes. ¿Usted construiría con bloques de muchas toneladas, teniendo a mano pequeñas piedras, troncos y materiales vegetales como hacen casi todos los pueblos indígenas?, ¿ha visto algún pueblo indígena que utilice éste tipo de construcción?, ¿o todavía no nos hemos dado cuenta que los hombres suelen ser prácticos en su vida cotidiana?, y aunque se compliquen un poco la vida, no llegarían al absurdo. ¿Sabe que hay dólmenes en muchísimos lugares dispares del mundo y en cambio todos siguen casi el mismo patrón?, ¿sábe que hay muchas alineaciones, círculos megalíticos, templos megalíticos, túmulos, etc., y que siguen también casi el mismo patrón a veces con ligeras diferencias?.

 

Sepulcro de Mada'in Salih, Arabia Saudí.

 

¿Cómo es posible?, ¿se comunicaban por teléfono, por telepatía, por Internet para decirse como se tenían que realizar?, no seamos ingenuos el mundo megalítico es un plan previamente establecido de construcciones y están casi todos por no decir todas las construcciones, ubicadas en lugares especiales de poder, de corrientes telúricas, en una palabra en todos aquellos lugares donde el planeta tiene nudos de conexión energéticos y produce un nivel superior de energía que era utilizada por los antiguos para muy diversos y dispares menesteres.

¿Porqué fueron enterrados personas en muchos dólmenes, túmulos, círculos, etc?. Cierto es que se han confundido con enterramientos antiguos en numerosas ocasiones tras haberse encontrado en muchos lugares   osamentas humanas en estos lugares considerados sagrados. Pero, ¿que es un lugar sagrado?. Un lugar sagrado es un lugar de poder. El hombre toma por sagrado a todo aquello o a todas aquellas personas que son mucho más  poderosas que ellos, de ahí los dioses de la mal llamada mitología. Los lugares megalíticos, si uno está en ellos y se relaja, notará como hay una gran fuerza a su alrededor que muestra indudablemente  su poder, y eso lo sabían los antiguos habitantes posteriores de éstos lugares que, creyendo en la vida después de la muerte, enterraban a sus muertos allí, con la esperanza de que resucitaran en el otro mundo con más facilidad. Ésta costumbre fue muy extendida hasta hace pocos siglos, y no solamente en lugares megalíticos sino también en aquellas montañas en forma piramidal que emanan una gran energía.

 

Interior del templo azteca de Malinalco labrado en la roca en una sola pieza.

 

Pero bueno, dejemos el tema ya que me he extendido demasiado, con todo ello he querido exponer que hay mucho por hacer, mucho por descubrir y que hay lugares desconocidos que son tan o más importantes que los famosos.

Encontrar numerosos testimonios evidentes que demuestran que nuestro remoto y no tan remoto pasado fue muy diferente a lo que imaginamos nos puede ayudar muchísimo más de lo que podemos pensar en nuestra propia evolución personal e íntima.

Sintamos con nuestro corazón, razonemos por nosotros mismos, y sí todo lo que cuento aquí lo siente en su corazón que hay algo de cierto, algo se habrá conseguido, pero si por el contrario siente que no es cierto, que es una pura falacia, olvide lo expuesto y tómelo simplemente como una  lectura de entretenimiento, no le de más vueltas, no vale la pena, es mejor seguir viviendo engañado.

 

 

EL AUTOR fue coordinador hasta su desaparición de la publicación Enigmas y Evidencias de las Civilizaciones Perdidas, principal referente en lengua española sobre la investigación de los enigmas de las antiguas civilizaciones.

 

 

 
00000
 

SUBIR A CABECERA

VER MAS ARTICULOS

 

Google