Las Tallas de Blythe fueron descubiertas en 1.931 cuando un piloto sobrevoló esta zona próxima al Río Colorado en California, exactamente a unos 24 kilómetros al norte de la ciudad de Blythe. Hay un total de seis figuras distintas en tres localizaciones, incluyendo una figura humana en cada localización y una figura animal en dos localizaciones.

El acceso está totalmente prohibido para preservar la integridad de las tallas.
La figura humana más grande mide 52 metros de largo desde la cabeza a los dedos del pie. La antigüedad de estos dibujos está aún por determinar, pero se cree superior a los 1.000 años. Su autoría es asociada a los indios mohave, quienes asocian estas figuras humanas a “Mastambo” el espíritu creador de la Tierra y de toda la vida que alberga, aunque ellos no se identifiquen como los autores de estas figuras, desconociendo quiénes pudieron ser los autores. La técnica utilizada para la realización de los dibujos, ha sido la de descubrir la parte más superficial compuesta por grava, dejando al descubierto la más inferior de una tonalidad más clara. Dada la sequía de este terreno desértico ha impedido la ocultación por parte de la maleza, unido a lo apartado de esta zona del paso de curiosos, ha permitido su supervivencia, aunque en la actualidad ha tenido que ser vallado todo el perímetro para preservar las figuras, dada su enorme fragilidad a la acción de la mano del hombre.


Distintas perspectivas de la mayor de las figuras, que alcanza los 52 metros de longitud.
Probablemente estos dibujos sean mensajes a los dioses o antepasados de los constructores, un tema común de las antiguas civilizaciones humanas, pero resulta curioso que las distancias y ángulos de observación de estas figuras las hacen prácticamente invisibles desde su misma área de localización, siendo necesaria su observación desde el aire.

Figura humana.

Figura de una serpiente.
Las figuras humanas son acompañadas por las de animales. Destaca la que parece ser un caballo, aunque estos animales no fueron llevados por los colonizadores europeos hasta varios siglos después a estas latitudes. En cualquier caso tratar de comprender el significado de estas figuras es enormemente complejo, dada la enorme carga simbólica y mágica de los rituales que practicaban los antiguos nativos norteamericanos. Y ya no sólo de esta parte del planeta, pues los mitos y leyendas de todas las antiguas culturas parecen partir de un origen común que en sus primeras etapas plasmaron artísticamente de forma muy semejante en cuevas, acantilados o como es el caso de Blythe cerca de un río.
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