* (609 d. C) El "Arcángel Gabriel" se aparece al profeta Mahoma. Al igual que en el resto de religiones, el fundador del islam vivirá numerosos encuentros con seres venidos del "cielo" como relata el Corán, libro de origen divino dictado al profeta por Dios. Caballos alados, ángeles, arcángeles y otros tipos de seres fantásticos desfilan por el libro sagrado de los musulmanes como sucede con otros libros de otras religiones, donde estos mensajeros divinos intervienen en la vida de los hombres.

Grabado francés del siglo VIII, donde se representa una extraña aparición en los cielos.
* (619 d. C.) Zhang Zuo historiador japonés, recoge en su obra Historia del Poder y de la Oposición, cómo durante la dinastía Tang fueron avistadas grandes formaciones de estrellas batallando las unas contra las otras durante tres noches seguidas. También es visto sobrevolando el Río Gamo en Japón un objeto brillante, adivinándose en su interior una figura humana.
* (664 d. C.) San Beda, benedictino de Wearmouth, conocido con el nombre de "padre de la historia inglesa", narra en el capítulo VII de la Historia Ecclesiástica Gentis Anglorum, un incidente sufrido en el Convento de Barkong (Inglaterra) cerca del Río Támesis, al aparecer súbitamente una "gran luz" proveniente del cielo que hizo palidecer el brillo del Sol, ante la mirada atónita de las monjas del lugar.

La iconografía japonesa también es muy rica a la hora de describir los objetos voladores avistados en la antigüedad.
* (684 d. C.) El historiador Nihongi en una traducción del japonés para el chino clásico de su obra Notas Sobre los Hechos del Pasado, escribe sobre la presencia de "siete estrellas" en formación de vuelo que terminaron fuendiendose en una sola.
* (746 - 773 d. C.) Lycosthenes hace referencia de un episodio aéreo, al recoger testimonios de la presencia de varias "naves voladoras" con "hombres a bordo". Del mismo modo señala la aparición en los cielos de Inglaterra de una "cruz roja".

Este curioso medallón francés del año 1.680 conmemora el avistamiento de un objeto volador no identificado. Como podemos ver la afición por la ufología, no es propiedad exclusiva del hombre moderno.
* (776 d. C.) En la obra Annales Laurissenses se narra cómo en pleno cerco de los sajones a los francos en el Castillo de Sigiburg, aparecieron varios "escudos rojos brillantes" volando en el cielo, que provocaron el terror de los sajones y su posterior desbandada.
* (793 d. C.) De nuevo, en distintas crónicas anglosajonas se describe la presencia de "grandes escudos rojos" en Northumbría que desprendían potentes luces, y que durante un tiempo atemorizaron a los habitantes de Inglaterra.
* (796 d. C.) El monje benedictino Roger de Wendover escribe en Flores Historiarum, acerca de una extraña aparición en la que se puedo apreciar cómo varios pequeños "globos luminosos" giraron en torno al Sol en diferentes puntos de Inglaterra.

Cuadro de Jesucristo en la cruz en un retablo de una iglesia de Georgia, en el que podemos observar como dos especies de "medusas voladoras" justo bajo sus manos.
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