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EL INICIO DEL FARAÓN ZOSER (III DINASTÍA)
Está comúnmente aceptado a la hora de establecer la cronología en la realización de las pirámides que la primera de todas ellas fue la construida por el arquitecto y sabio consejero del faraón Zoser de la III Dinastía, el mítico Imhotep. Su construcción data alrededor del 2.650 a.C., y se eligió para su ubicación una zona próxima a la ciudad de Menfis, la Necrópolis de Sakkara, ya utilizada anteriormente por otros reyes, príncipes y altos mandatarios mucho tiempo atrás.
Hasta ese momento, la construcción de las tumbas funerarias venía determinada por la realización de una excavación en el terreno, a la cual posteriormente se le añadía una gran losa, y que fue evolucionando con el tiempo hacia tamaños mucho mayores. Este tipo de tumbas son conocidas con el nombre de "mastabas", y eran complementadas con una serie de construcciones anexas, tales como capillas, templos, patios, etc.

Pirámide Escalonada de Zoser. III Dinastía.
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Pirámide de Meidum del Faraón Snefrú de la IV Dinastía, tras el derrumbamiento de su revestimiento.
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Se supone que en un acto de engrandecimiento de la figura de el faraón Zoser, su arquitecto Imhotep ideó superponer una mastaba sobre otra, logrando crear un efecto de pirámide escalonada. Algo nunca visto hasta entonces y que agradó enormemente a los futuros mandatarios y constructores de tumbas. Un ejemplo a seguir, y por qué no, también a mejorar.
Este primer intento de emular a la Pirámide de Zoser, partió cómo no, de su sucesor, el Faraón Sekhemkhet, pero fracasó estrepitosamente y jamás se finalizó. De nuevo su sucesor, el Faraón Khaba, repitió el intento de construir una nueva pirámide escalonada, pero al igual que Sekhemkhet se tuvo que conformar con una simple mastaba, pues sus arquitectos tampoco lograron la meta propuesta. Se cree, que algunos sucesores más de la III Dinastía intentaron repetir la experiencia, pues existen restos arqueológicos sin identificar que así lo confirman, pero con resultados igualmente negativos.
SNEFRU, EL GRAN CONSTRUCTOR DE LA IV DINASTIA
Por fin, aunque aquí no hay unanimidad entre los investigadores, el último faraón de la III Dinastía, llamado Huni, se aproximó en gran medida a la materialización del viejo proyecto de sus antedecesores, pero, como si de una maldición se tratase, no pudo ver finalizado su sueño. Su sucesor y fundador de la IV Dinastía (2.620 a. C.), el Faraón Snefrú, terminó de completar la obra iniciada por Huni. Esta pirámide localizada en Meidum, al sur de Sakkara, es considerada como la segunda pirámide de la historia de Egipto, y si bien en un principio se concibió como una pirámide escalonada, después bajo el reinado de Snefrú, se proyectó un revestimiento completamente liso y con un ángulo muy próximo a los 52 grados. Los motivos para la variación del diseño de la pirámide son completamente desconocidos.
La alegría del éxito duró muy poco. El enorme peso de las piedras que recubrían toda la estructura de esta falsa pirámide unido a su ángulo tan inclinado, provocaron el derrumbamiento de toda la fachada. Las obras en la pirámide quedaron abandonadas, pero no así la idea de Snefrú de construir de nuevo otra pirámide con la experiencia acumulada y la lección bien aprendida.

Pirámide Acodada o Romboidal del Faraón Snefrú en Dashur. IV Dinastía.
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Pirámide Roja de Dashur.De la IV Dinastía.
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Cambió de escenario, esta vez más cerca de Sakkara, en Dashur, e inició de nuevo la construcción de una nueva pirámide, pero esta vez en dos fases de diseño, que le darían una forma muy característica, y por la que se le conoce con el nombre de Pirámide Romboidal o Acodada. La primera de las fases comenzó con un ángulo de 52 grados. La segunda introdujo una modificación a 43 grados para asegurar la culminación de la obra sin problemas de inclinación . No hay quien falta a la opinión de que Snefrú inició ambas construcciones a la vez, la de Meidum y la de Dashur, y que el fracaso en la aplicación de un ángulo tan inclinado en Meidum, sirvió de aviso para la rectificación en la inclinación de la de Dashur. En cualquier caso, el éxito acompañó esta vez a Snefrú y a sus arquitectos que llevados por el orgullo decidieron construir otra pirámide. Aquí surge otra polémica, pues es muy difícil imaginar que, en tan sólo 24 años de reinado del Faraón Snefrú, se lograse tan colosal obra. Planificar el corte, tallado, transporte y ubicación de nada menos que varios millones de metros cúbicos de piedras correspondientes a sus tres pirámides y otras construcciones menores anexas, es, insistimos, muy difícil de creer, pues supondría mucho más trabajo que la construcción de la Gran Pirámide, que alcanza casi los 4 millones de metros cúbicos de piedra, y en la que se asegura que se invirtieron 20 años de trabajo. Pero la versión oficial mantiene la figura de Snefrú a pesar de todas estas más que razonables dudas.
Volviendo al tema que nos ocupaba, esta tercera pirámide de Snefrú (cuarta en la cronología que estamos tratando), es la conocida como Pirámide Roja de Dashur, nombre que le es aplicado por la tonalidad rojiza de sus piedras, que con un ángulo de 44 grados, significó un completo éxito.
GIZA, LOS HEREDEROS DE SNEFRU
A la muerte de Snefrú, le sucedió su hijo Khufu (2.596 a. C.), más conocido por el nombre griego de Keops. Y se nos cuenta que aprendió muy bien la lección de su padre a la hora de planificar y construir una pirámide, por lo que se dispuso inmediatamente a poner manos a la obra para la realización de una nueva pirámide, esta vez en la meseta de Giza.
Y tanto y tan bien fue lo que aprendió de su padre que sobra decir que la Pirámide de Keops es la máxima expresión en cuanto a la construcción de una pirámide en toda la Historia de Egipto y del resto del mundo, lo que le ha dado el sobrenombre de la Gran Pirámide, nombre por la que la conocen desde la antigüedad, y que le mereció figurar entre una de las Siete Maravillas del Mundo. La consecución del ángulo exacto de 52 grados, la convierte en una pirámide perfecta. Sus 53.000 metros cuadrados de base y sus más de 2.500.000 bloques de piedra colocados con una orientación exacta en relación a los puntos cardinales, constituyen el techo máximo al que se llegó en la realización de pirámides.

Pirámides de Giza, correspondientes a los Faraónes de la IV Dinastía, Keops, Kefrén y Micerinos.
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En primer plano la Pirámide de Userkaf, fundador de la V Dinastía, al fondo la Pirámide Escalonada de Sakkara de la III Dinastía.
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Los sucesores no directos de Keops (pues su hijo el Faraón Radedef ,que gobernó ocho años, por razones desconocidas eligió otro emplazamiento para construir su pirámide), Kefrén y Micerinos, planificaron su trabajo dentro de un plan maestro, con la disposición geográfica de la Gran Pirámide, para la realización de un conjunto funerario donde dispusieron cada uno de ellos de una nueva pirámide. La de Kefrén, ligeramente de menor tamaño que la de Keops, alcanzó unos niveles de perfección muy parecidos a los de la Gran Pirámide, lo mismo que la tercera, la de Micerinos, aunque esta ya de mucho menor tamaño.
Estas tres pirámides son el colofón en la evolución de la construcción de pirámides, que iniciara el arquitecto y maestro Imhotep aproximadamente 50 años antes, o al menos es lo que nos han contado los egiptólogos. Pero sigamos adelante, pues aquí no finalizó la construcción de las pirámides.

Pirámide de Neferirkare en Abusir, V Dinastía. |
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Pirámide de Teti I, correspondiente a la VI Dinastía.
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Pirámide de Unas en Abusir, V Dinastía.
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Pirámide de Amenemhat en Dashur. ¿Cómo es posible que se perdiese la técnica de construcción de pirámides en tan poco tiempo?
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ABUSIR, LA INVOLUCION DE LA V DINASTIA
En el 2.480 a. C., Userkaf funda la V Dinastía, apenas 100 años después de la finalización de la Gran Pirámide. La egiptología oficial al llegar a este momento de la historia, puntualiza en el enorme esfuerzo económico y humano realizado durante el periodo de los gobernantes de la IV Dinastía. Los nuevos dirigentes de la V Dinastía fueron víctimas del derroche sufrido con anterioridad, y sus construcciones incluidas las pirámides se vieron enormemente afectadas.
Esta teoría trata de explicar las enormes diferencias insalvables en la técnica, calidad y tamaño de las pirámides construidas por Userkaf y sus descendientes, como lo fueron Sahure, Neferirkare, Raneferef y Niuserre. Estas Pirámides son hoy en día auténticos montones de arena y escombros.
Si bien es posible imaginar una pirámide de menor tamaño y con menos calidades en sus materiales por falta de fondos necesarios, mucho más difícil es creer en la pérdida de la técnica de unos maestros, que ,apenas tres o cuatro generaciones antes, lograron realizar una de las Siete Maravillas del Mundo. Frente a las 2,5 toneladas de peso, que mantienen como media los bloques más pequeños de la Gran Pirámide, en los de Abusir, es muy difícil llegar a ver bloques con más de 400 Kilos. Por no hablar de su disposición, donde la calidad alcanzada en la IV Dinastía llegaba a una perfección tal, y aún hoy se puede seguir viendo, que entre las juntas de unos con otros resulta imposible introducir la punta de un alfiler.Todo locontrario a las pirámides de la V Dinastía, donde existen auténticos coladores entre sus bloques.
La misma decadencia e involución se observa en las últimas pirámides del Imperio Antiguo de la VI Dinastía. Ni Teti, Pepi I, Usirkare y Pepi II, lograron ni tan siquiera aproximarse muy ligeramente a las de la IV Dinastía. Y lo mismo se puede decir del resto de pirámides construidas posteriormente a lo largo de la Historia de Egipto. ¿Por qué se olvidó el oficio en tan poco tiempo?.
LA ESTELA INVENTARIO, UNA PATADA A LA HISTORIA
¿Y si toda la cronología hasta ahora contada fuese un error?.
En el año 1.850 fue descubierta por Auguste Mariette (el mismo que fundó el Museo Egipcio de El Cairo), una estela de piedra caliza en un templo cercano a la Gran Pirámide que en su tiempo ordenó restaurar el Faraón Keops y dedicado al culto de la Diosa Isis. Esta estela que se puede ver en este mismo museo, por el contenido de sus inscripciones bien podría tener el nombre de la "Estela Maldita". Ningún egiptólogo que se tenga por serio y respetuoso con el orden establecido en la historia, admite que esta estela sea verdadera, sino una falsificación de mal gusto de algunos sacerdotes que la copiaron de una más antigua e introdujeron algunas modificaciones irrespetuosas hacia los gobernantes de la IV Dinastía, con los que no debían simpatizar mucho.

Estela Inventario, procedente del Templo de Isis en Giza.
La razón para que todo este asunto tan rocambolesco sea así, es verdaderamente inquietante. Las inscripciones que contiene son lo suficientemente claras para negar la propiedad de la Gran Pirámide al mismísimo Keops, así como las otras dos existentes a Kefrén y Micerinos. Y lo más curioso de esta historia es que, fue el propio Keops quien redactó esta estela, y donde él mismo solamente se erige como constructor en Giza, de una de las pequeñas pirámides satélite que están junto a la Gran Pirámide, y que dedicó a una de sus mujeres, llamada Henutsen.
La Gran Pirámide y sus compañeras, permanecían allí desde tiempos inmemorables, cuando los dioses gobernaban Egipto, y eran propiedad de la Diosa Isis, al igual que el templo donde se encontró la estela y que Keops ordenó restaurar. También esta estela hace referencia a la existencia de la Esfinge, que corrobora algunas dataciones geológicas que la sitúan varios miles de años antes de la aparición de Kefrén, su supuesto constructor.
Poco antes de que Mariette descubriera esta estela, conocida con el nombre de Estela Inventario, la egiptología dio por sentado uno de sus dogmas inamovibles, por lo que se la ignoró y rechazó. Y es que este dogma, apoyado en una curiosa y oportuna inscripción localizada en una de las inaccesibles cámaras de descarga de la Gran Pirámide, junto a un relato que le contaron unos sacerdotes egipcios cientos de años después de su supuesta construcción al historiador Heródoto, constituyen y establecen la piedra angular de la egiptología a la hora de datar toda la Historia de Egipto.
¿No serían las Pirámides de Giza, el modelo que siguieron el resto de las constructores de pirámides?. ¿No fueron más que unos "okupas" los faraónes Keops, Kefrén y Micerinos?. Pero no son estas las preguntas que más preocupan a nuestros serios egiptólogos, sino quiénes fueron los constructores de las Pirámides de Giza si es que éstas fueron en realidad las primeras, pues no se conoce ninguna cultura con una capacidad minimamente aceptable para haberlas realizado en una época anterior a la aparición de la I Dinastía.
Es por ello que se ha preferido zanjar cualquier tipo de polémica, ignorando premeditadamente la existencia de La estela Inventario. Y por otro lado, potenciando el "cotilleo" que recibió de oídas Heródoto, junto con el más que sospechoso cartucho que encontró Richard Howard Vyse, con el nombre de Keops. Este cartucho que contenía el nombre de Keops, estaba realizado en un tipo de escritura que los expertos denominan como "hierática", ¡¡y aquí esta lo más sorprendete de esta rotunda prueba de la egiptología oficial!!, este tipo de escritura apareció varios siglos más tarde a la misma existencia del Faraón Keops y el resto de los gobernantes de la IV Dinastía.
¿Alquien entiende algo de esta historia de intereses y fraudes?. ¿Por qué se sigue manteniendo a capa y espada una Historia que, como mínimo tiene considerables lagunas, sombras y no pocas dudas?


IMPERIO ANTIGUO
(2.700 a. C. - 2.180 a. C.)
En este periodo se inicia una época de esplendor en Egipto. Abarca a las dinastías III, IV, V, VI, VII y VIII. El primer faraón fue Sanakht-Nebka. Su sucesor Zoser inicia una expansión militar que le lleva a conquistar nuevos territorios. Establece su capital en la ciudad de Menfis y encarga a su consejero Imhotep la realización de una mastaba monumental, que terminaría siendo la conocida por todos comoPirámide Escalonada de Sakkara. Pero es con Snefrú (2.620 a. C.) ,el fundador de la IV Dinastía, cuando comienza oficialmente la época de las grandes construcciones de Pirámides. Tres ,nada menos, se le atribuyen a este faraón, la primera en Meidum y las otras dos en Dashur, conocidas como la Pirámide Roja y la Pirámide Acodada o Romboidal.
Le continúan su hijo Keops, Kefrén y Micerinos, a quienes se le adjudican la construcción de las Pirámides de Giza. En el 2.480 a. C., Userkaf funda la V Dinastía, que es continuada por Sahure, Neferirkare, Raneferef, Niuserre y Unas. En este periodo, y siempre según la egiptología oficial, los constructores de las pirámides de estos faraones, casi todas ellas en la Necrópolis de Abusir, olvidan , como por arte de magia, (tan sólo en 100 años) las técnicas de construcción, y realizan verdaderos monigotes en comparación con las últimas pirámides de la IV Dinastía en Giza. Teti en el 2.340 a. C funda la VI Dinastía, que continúa con la expansión geográfica, seguido posteriormente por Usirkare y Pepi I. Con Pepi II, último faraón de la VI Dinastía, se derrumba la organización del estado acompañada de una grave crisis social que sume a Egipto en un periodo de decadencia. Las VII y VIII Dinastías pasan con más pena que gloria. Egipto es un caos y se conocen muy pocos datos de este momento de su historia.
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